He sido, soy, y seré: Scout

Es cierto que se habla mucho de lo mal que va todo, de la enorme cantidad de catástrofes que acontecen día tras día, nos bombardean todos los días con malas noticias que nos dan de que hablar.
 
Pero esto es muy diferente. El tumbarme bajo un manto de estrellas, helado hasta los huesos, con el susurro de una guitarra a lo lejos y un amigo de verdad a tu lado es algo de otro mundo. Sentirme por fin en casa, sentirme parte de algo más grande que yo.
 
Sonreír cuando estas de ruta y ves a lo lejos una cuesta tan empinada que parece que la hayan hecho para que la gente se despeñe es algo que no hace mucha gente, y es normal. Pero yo se que ese sufrimiento significa que al subir podré mirar hacia un lado y ver un paisaje que me parará en seco, y me entrarán las mismas ganas de siempre de andarlo, de surcar sus valles y alcanzar sus cumbres. Sé que probablemente solo sea un loco masoquista, pero somos muchos los que sonreímos contando historias en las que el valor y la intuición jugaron un papel fundamental, donde nuestra vida dependió únicamente de nuestras decisiones, donde nos sentimos Scouts.
 
Porque no, no vendemos galletas, no esperamos en los semáforos para ayudar a la gente a cruzar y no vamos cantando canciones cursis.
 
Yo sé lo que soy, sé lo que quiero, sé que soy una persona a la que se le alegra el día al ponerse la camisa roja, una persona que lleva una década amando el escultismo y bebiendo de sus valores y lecciones. Soy alguien que lleva al Mafeking muy dentro y que no lo olvidará jamas.
 
He sido, soy, y seré: Scout
 
Carlos Crespo (Pionero)

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